en Personal

¿Dónde están las cartas manuscritas?

El otro día, a la hora del almuerzo, salió el típico tema de lo rápido que avanza la sociedad de la información y de la rápida adaptación de los jóvenes a ella y a las nuevas tecnologías. En mitad de la conversación, un compañero comentó:

¿A cuántos menores de edad conoces que hayan enviado una carta manuscrita?

Piénsalo. Los chavales dominan el Messenger de una manera exagerada, pero seguro que no son muchos los que han enviado una carta escrita con sus propias manos a cualquiera de los contactos que tienen en ese Messenger. Y ya no sólo los jóvenes, ¿te acuerdas de la última vez que enviaste una carta manuscrita?

No digo que sea algo negativo pero, en ocasiones, miro hacia atrás, cuando yo era un niño y escribía cartas a mis amigos y me parece un poco preocupante…

Escribe un comentario

Comentario

  1. Buen punto, Jordi. Esto de las cartas se me ha pasado por la cabeza en más de una ocasión.

    Yo el correo, por ejemplo, no soy capaz de usarlo para asuntos personales, más allá de gestiones para quedar a salir y organizarme con amigos. Pero no puedo escribir ‘cartas’ por correo, no soy capaz de sentarme y dedicar media hora, o 15 o 20 minutos a escribir a personas que sé que debería escribir.

    La cuestión es que quizás no sólo la mensajería, sino el móvil, el blog, el Twitter (que acabo de probar), etc. ¿estamos entrando en una vorágine de comunicaciones mínimas?, ¿nos perdemos algo? (es decir, ¿perdemos la capacidad para ahondar y pensar en nosotros y mantener diálogos profundos?, como ocurría con las cartas manuscritas?)

  2. Seguramente soy de los pocos que aún escriben cartas a mano. También uso la máquina de escribir y el ordenador. Depende del destinatario. A la familia y amistades, siempre cartas manuscritas. Nunca utilizo los mensajes SMS. Me resultan antipáticos y fríos. ¿Seré anticuado? Posiblemente. Pero tampoco pienso cambiar…

  3. Yo soy un defensor absoluto de las nuevas tecnologías y, también de las cartas. Es por esto por lo que formo parte de los creadores de loenviograti.com, que es el primer servicio español que te permite enviar cartas a cualquier buzón de España, incluyendo fotos, desde tu PC.
    Creo que esto calma un poco la sed de todas aquellas personas que desean escribir cartas como las de antes pero no quieren descolgarse de los medios que son los que en la actualidad nos acompañan en el día a día.
    Me alegra que haya gente que piense todavía en las cartas, es emocionante.
    Un saludo para todos.

Webmentions

  • Twitter: el pegamento de lo banal « ConTexto 20 de agosto del 2008

    […] se pregunta hoy por las cartas manuscritas: ‘¿Dónde  están la cartas manuscritas?’ Lo mismo que muchos de nosotros nos hemos preguntado en muchas ocasiones. Yo ya no escribo cartas, […]