Si no apareces en Google, no existes

google-good-bad

El título de este artículo no es ninguna novedad. Ahora bien, en ocasiones tendemos a olvidarnos de ello. Si me dices que no es cierto… te preguntaré, ¿qué porcentaje de visitantes llegan a tu página web a través de Google? Me atrevería a decir que en todos los casos, y sobretodo en España, ese porcentaje está por encima del 50%. En muchos casos, seguro que por encima del 70%. ¿Exagero?

Me pregunto si es buena o no esta dependencia. Por ejemplo, leyendo el artículo If It’s Not in Google, Does Your Website Really Exist? me he enterado del caso JavaLobby en el que esta página dejó de aparecer en el buscador después de que los spammers llenasen su foro de «porquería»:

We had completely disappeared from Google’s main index! If you run a website, then you know how serious a problem this is. On any given day over 10,000 visitors arrive at Javalobby as a result of Google searches, and suddenly they stopped coming! We had apparently been grouped together with the spammer’s viagra and casino sites, and poof! Suddenly we no longer existed in the eyes of Google, the world’s largest search engine. Countless thousands of well-ranked pages gone in a blink. Perhaps you now understand why I would commit a violent crime if I caught those forum spammers? In essence, they have wiped out strategic positioning that we took years to build.

El tema es complicado. Se trata de una controversia entre utilizar una herramienta que funciona de manera más óptima (buscador web) que sus competidores frente al hecho de depender de ella en exceso.

Quizás en el caso de los blogs sea distinto. Si bien es verdad que una buena parte de las visitas que llegan a los blogs proceden de buscadores webs no es cierto que estos visitantes sean los que finalmente se conviertan en lectores fieles por lo que, en este caso, no tendría porqué ser tan preocupante. Por lo menos, a priori.

¿Qué opináis de esta situación? ¿Es positiva? ¿Es negativa?

La ansiedad del blogger

A lo largo del tiempo que llevo escribiendo en Un Blog Más, algo más de un año para el que no lo sepa, he tenido la ocasión de conocer, ya sea en persona o a través de mensajería instantánea, a diversos bloggers, podcasts y videobloggers.

Una de las características que he detectado en muchos de ellos: la ansiedad por bloggear. No digo que sea ni bueno ni malo, sólo que está ahí. En la medida en la que el blog tiene más lectores y va ganando popularidad esta ansiedad va creciendo. Es el: «tengo que escribir un nuevo artículo en mi blog para mis lectores y cuanto antes mejor». Un claro ejemplo, lo tenemos cuando una gran compañía lanza un nuevo producto y todo el mundo se pone a dar su opinión (yo incluido) y el que escriba el artículo avanzando la noticia lo antes posible mejor.

Es el estrés de la blogosfera. Un no parar de información. Alguna útil, otra, no tanto pero el blogger está ahí siempre picando teclas sin parar. Ya me sucedió en el Blogak de Bilbao con el ya conocido Live Blogging y, en muchas ocasiones, veo esta característica en el día a día «blogueril». No se, parece una competición, para ver quién llega primero y de una manera más impactante y original.

Es un ejemplo claro que demuestra que detrás de cada blogs hay una o varias personas de carne y hueso que transmiten las experiencias de la vida real en, al fin y al cabo, unos y ceros que se transmiten a lo largo de todo el globo terrestre y quién sabe dónde más.  Igual Adolfo, que sabe un rato del tema, puede aportar datos empíricos acerca de esta «ansiedad bloggeril». Le cedo el testigo (esto parece un meme) por si quiere proseguir con esta línea ya sea en su blog o en los comentarios de este artículo.

¿Soy el único al que le parece que existe esta cierta celeridad de «posteo» desmesurado? ¿Serías capaz de dejar de escribir en tu blog una semana entera? ¿Se acabaría el mundo? ¿Huirían tus lectores?

Frases XVII: Apuesto por…

Así que, a mi me gusta y apuesto por el software libre, dependeré del sistema operativo que me de la gana y me dé libertad de hacer lo que quiera con él, usaré la red de comunicaciones que me dé la libertad de elegir servidor y cliente para el sistema operativo elegido por mí, consumiré productos que sean de calidad y sus marcas me traten como a un cliente y no un idiota, escucharé música cuyos artistas y representantes no me tachen de ladrón, trataré con quien me permita ser yo mismo, etc…

Leído en Diario de un geek malagueño.

Amén!

A ti no te pagamos para pensar, que lo sepas

Navegando por la Red he ido a para al blog Wachuwachu en el que me he topado con esta fotografía:

nopensar

La traducción al castellano: «No te pagamos por pensar. Un trabajador sin cerebro es un trabajador feliz. Cállate y haz tu trabajo».

Escuché una vez esta frase (muy similar) en boca de un jefazo de El Corte Inglés a un empleado y me causó un gran impacto. Tiene que ser duro que te digan eso a la cara! El pobre hombre no supo que cara poner.

Hablando de trabajo… ¿A quién me recordará el «monigote» del fondo de la imagen? 😉

El iPhone y sus puertas cerradas

Después de la reciente presentación del iPhone, en la que la mayoría de gente alabó este producto por su apariencia y su revolución como gadget que fusiona el teléfono móvil, el reproductor mp3/vídeo y el ordenador portátil, son varios ya los bloggers que lo están criticando.

¿El principal motivo? El iPhone funcionará en una plataforma cerrada. Esto significa que ni tu, ni yo, ni el hijo del vecino podremos desarrollar e integrar aplicaciones creadas por nosotros en el «cacharrito». Aquí tenemos algunas de las declaraciones de Steve Jobs al respecto:

“No queremos que el iPhone sea como un PC. Lo último que queremos es que se carguen tres aplicaciones y el aparato deje de funcionar.”

“No queremos que el teléfono sea una plataforma abierta, necesitamos que funcione siempre y Cingular no quiere que sus redes caigan por culpa de que alguna aplicación provoque un fallo”

Vaya, vaya. No es oro todo lo que reluce. Personalmente, y como programador que soy me parece mal esta decisión. Ahora bien, ¿le importará esto al usuario final? Desgraciadamente creo que no. Al usuario final le importará que el iPhone funcione perfectamente y no se preocupará por quién hayan sido desarrolladas las aplicaciones que funcionen en él.

Además el iPhone, va a venir cargado de patentes, unas 200. Todos sabemos que las patentes nunca benefician al usuario final.

Llegados a este punto uno se plantea… ¿merece la pena plantearse comprar en un futuro el iPhone o es mejor buscar alternativas al mismo precio que ofrezcan similares o incluso mejores características?